La Abdominoplastía, también conocida como dermolipectomía abdominal, es una cirugía plástica que tiene como objetivo eliminar el exceso de piel y grasa en el abdomen, al tiempo que refuerza los músculos de la pared abdominal para lograr un contorno más firme y plano. Es ideal para pacientes que han experimentado grandes cambios de peso o embarazos y desean recuperar una silueta armónica.
El procedimiento puede combinarse con una Lipoescultura para mejorar aún más el modelado de la cintura y los flancos. Cada plan quirúrgico se diseña de forma personalizada, evaluando tu anatomía, estado de salud y expectativas para alcanzar resultados naturales y duraderos.
La abdominoplastia permite recuperar un abdomen más plano y tonificado, mejorar la postura y, en muchos casos, aliviar molestias lumbares asociadas a la debilidad muscular. Además de los beneficios estéticos, aporta bienestar físico y mayor confianza en la imagen personal.
El postoperatorio incluye reposo relativo, uso de faja abdominal y controles médicos periódicos. La reincorporación a tareas livianas suele ocurrir a las dos semanas, mientras que las actividades físicas intensas se retoman a partir de las 6 a 8 semanas, siempre bajo supervisión médica.
Personas con exceso de piel y flacidez abdominal, generalmente tras embarazos o pérdidas de peso significativas.
Sí, la cicatriz queda en la parte baja del abdomen, debajo de la línea del bikini, y con el tiempo tiende a atenuarse.
La duración promedio es de 2 a 4 horas, dependiendo de la complejidad y si se combina con otros procedimientos.
Sí, es frecuente combinarla para lograr una mejor definición de la cintura y el abdomen.
Generalmente entre 4 y 6 semanas, para favorecer la recuperación y optimizar el resultado.